viernes, 27 de febrero de 2009

Sé niñ@

Nadie permite a sus hijos bailar, cantar, gritar y saltar, quizá pueden romper algo, quizá se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior. Por pequeñas cosas se destruye una gran cualidad: la alegría. El niño obediente es elogiado por sus padres, por sus profesores y por todo el mundo, y el niño juguetón es censurado, y puede acabar siendo un "rebelde".... entonces no podrás obligarle a que estudie, a que acepte un determinado empleo, vivirá de acuerdo con sus propios ideales, no con los ideales del mundo o de sus padres. Por todas estas razones, se sofoca su capacidad de jugar, se la aplasta desde el principio... y ese niño interior destruye el sentido del humor. Te vuelves tan serio... que tu vida, en vez de expandirse, empieza a encogerse. La vida, sea lo que sea, debería salir de tu capacidad de jugar y tu alegría. Permítetelo, y no te avergüences!




2 comentarios:

Andy dijo...

Esta muy padre tus post, feicidades.

Jonas :D dijo...

eres la mami q todos los niños queremos!